🏠 Una casa que dura
Madera, barro, piedra y paja se unen en una casa seca y cálida, con un fuego que se queda donde debe.
Elige dónde construir
Busca un terreno seco, a salvo de crecidas y de árboles que puedan caer, de cara al sol y cerca del agua, pero no demasiado cerca.
Mueve cosas pesadas con palancas, rampas y rodillos
Un palo largo sobre una piedra, una pendiente suave y troncos bajo la carga permiten que una sola persona mueva lo que diez no podrían levantar.
Tala árboles y parte tablones
Corta árboles pequeños con seguridad y luego clava cuñas de madera a lo largo de la veta para sacar postes y tablas planas sin necesidad de sierra.
Levanta una estructura de madera
Corta, entalla, amarra y asegura con clavijas postes y vigas hasta formar un esqueleto fuerte que cargará el techo.
Teje y embarra las paredes
Teje ramas flexibles entre los postes y presiona barro, paja y estiércol hasta que el viento no encuentre por dónde entrar.
Haz un techo de paja
Ata manojos de juncos o paja en hileras superpuestas, en capas como las plumas de un ave, para que la lluvia escurra durante años.
Construye un fogón y una chimenea
Hazle al fuego un lugar seguro de ladrillo y piedra dentro de la casa, con una salida para que el humo se vaya sin que tengas que irte tú también.
Pon una puerta y haz muebles sencillos
Cuelga una puerta de tablones que cierre bien, arma una cama lejos del suelo frío, y hazte un banco y una repisa para vivir.
Levanta una casa de un solo cuarto
Junta todo lo aprendido — estructura, paredes tejidas, revoque de barro, techo de paja, puerta y fogón — y conviértelo en un hogar.