Construye corrales y cercas
Clava postes y teje o amarra travesaños entre ellos para que tus animales se queden dentro y las visitas hambrientas se queden fuera.
Una cerca es una pared hecha de postes y espacios. Cumple dos trabajos a la vez: mantiene a tus animales donde están la comida y la seguridad, y deja fuera a los zorros, los perros y las cabras del vecino. Todo cuidado de animales empieza aquí. Una cabra sin cerca no es tu cabra: es la cabra del bosque.
La buena noticia: una cerca no necesita clavos ni metal. Unos postes bien hundidos en la tierra, con travesaños amarrados o ramas delgadas tejidas entre ellos, aguantan años.
Necesitas
- Postes — maderos rectos, más o menos del grosor de tu brazo (8–12 cm) y de 1.8–2 m de largo. La madera dura es la que más aguanta; el castaño, el roble y el cedro resisten la pudrición. Un poste por cada 2 a 2.5 m de cerca.
- Travesaños o varas para tejer — para una cerca de travesaños, palos de 3–4 m de largo. Para una cerca tejida (de zarzo), varas flexibles recién cortadas, del grosor de un pulgar o más delgadas: sauce, avellano o cualquier brote joven que se doble sin quebrarse.
- Algo para cavar — una estaca afilada, una pala o un palo pesado con punta para abrir los hoyos de los postes.
- Cuerda — soga o cordel fuerte de fibra vegetal para amarrar los travesaños a los postes (para esto aprendiste los nudos).
- Una piedra pesada o un mazo de madera — para golpear los postes hasta dejarlos firmes.
- Un ayudante, si lo consigues — uno sostiene el poste derecho mientras el otro golpea.
Pasos
- Recorre la línea primero. Marca por dónde irá la cerca con palitos o una raya en el suelo. Evita el terreno empapado: los postes se pudren rápido en agua estancada.
- Decide la altura según tu animal. Gallinas: con 1.2 m casi siempre se quedan (recórtales las plumas largas de un ala si la saltan volando). Cabras: mínimo 1.2 m, mejor 1.4 m — las cabras trepan y saltan. Ovejas: 1 m suele bastar.
- Cava o abre los hoyos de los postes. La regla: un tercio del poste va bajo tierra. Para un poste de 1.8 m, eso es más o menos 60 cm de profundidad. Un poste poco enterrado es una cerca que se cae con la primera tormenta.
- Coloca cada poste.
- Afila la punta de abajo para que entre más fácil y escurra el agua.
- Si tienes fuego, quema el extremo que irá enterrado hasta que quede negro: la madera carbonizada se pudre mucho más despacio.
- Mételo en el hoyo, sostenlo bien derecho (revísalo a ojo desde dos lados) y rellena el hoyo con tierra y piedras pequeñas, apisonando firme cada puñado.
- Prueba cada poste empujándolo con fuerza. Si se tambalea, mete más piedras alrededor ahora, no después.
- Rellena los espacios entre postes. Elige una de estas formas:
- Travesaños: amarra 3–4 palos horizontales a los postes con amarres bien apretados. El travesaño más bajo, a no más de 15 cm del suelo, o los animales pequeños se cuelan por debajo.
- Zarzo (tejido): entreteje varas flexibles entre los postes como si fuera una canasta, alternando el lado por el que pasa cada fila. Empuja cada fila hacia abajo hasta que quede ajustada. Así se forma una pared sólida por donde las cabras no pueden meter la cabeza.
- Haz una puerta. La puerta más simple es un panel ligero de palos amarrados que se levanta y se quita, o una sección con bisagras de lazos de cuerda en un poste y atada al otro para cerrarla. Ciérrala con un nudo que los animales no puedan abrir con el hocico.
- Recorre toda la línea como si fueras el animal. Agáchate a la altura de una cabra. Empuja, recárgate, busca huecos más anchos que tu puño. Arréglalos antes de meter a cualquier animal.
Cuidado
- Postes flojos — la falla más común. Causa: hoyos poco profundos o relleno suelto. Solución: cava más hondo, rellena con piedras, golpea fuerte. No hay atajo.
- Pudrición a ras de suelo. Los postes se quiebran justo donde el aire toca la tierra. Carboniza el extremo enterrado, usa madera que resista la pudrición y, aun así, cuenta con reemplazar algunos postes cada par de años.
- Las cabras. Se recargan, trepan, se rascan y ponen a prueba la cerca todos los días. Si una cabra puede meter la cabeza por un hueco, el cuerpo la sigue — o se queda atorada y entra en pánico. Mantén los huecos más angostos que la cabeza de una cabra.
- Los excavadores. Los zorros y los perros cavan por debajo de las cercas. Donde los depredadores sean un riesgo, entierra la base de la cerca 20–30 cm, o tiende piedras planas a lo largo de la base por el lado de fuera.
- Construir demasiado grande demasiado rápido. Un corral pequeño y fuerte vale más que una cerca larga y débil. Empieza con un corral que puedas terminar bien en una semana; ya lo ampliarás después.
Cómo funciona
La fuerza de una cerca está casi toda en los postes, y la fuerza de un poste está casi toda bajo tierra. El suelo agarra el tercio enterrado y convierte cada empujón en una pelea de palanca que el animal pierde. El tejido y los amarres reparten después cualquier embestida entre muchos postes a la vez, así que ningún punto recibe el golpe completo.
✍️ Escribe en el margen
Las correcciones y confirmaciones de manos que lo han hecho valen oro. Con permiso, las notas verdaderas pueden integrarse al libro con crédito.
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