🩹 Mantenerse sano
Detén la enfermedad antes de que empiece, atiende las heridas con calma y sabe exactamente cuándo buscar atención médica real.
Lávate las manos y mantente limpio
Lávate las manos con agua limpia antes de comer y después de la letrina — el único hábito que evita la mayoría de las enfermedades.
Cava una letrina lejos del agua
Deposita los desechos del cuerpo en un pozo tapado, cuesta abajo y bien lejos de cualquier agua o comida.
Limpia y cubre las cortadas
Lava bien la herida con agua limpia, cúbrela, vigila si se enrojece, y busca atención médica de verdad para las profundas.
Atiende quemaduras, fracturas y torceduras
Enfría las quemaduras con agua limpia, entablilla los huesos rotos derechos y quietos, deja reposar las torceduras — y lleva al herido a atención de verdad.
Cuida la fiebre y el mal de estómago
Da reposo y mucha agua segura con una pizca de sal y algo dulce, y aprende las señales de peligro que indican que hay que ir por ayuda ya.
Evita que la enfermedad se propague
Cuando alguien se enferma, que descanse aparte, lávense seguido, no compartan tazas, y mantén su agua y su comida separadas.
Cuida tus dientes
Limpia tus dientes todos los días con palitos de mascar y enjuagues, porque los dientes no vuelven a crecer.
Reconoce cuándo ir por ayuda de verdad
Aprende las señales de que el cuidado en casa no basta y de que llegar a un médico importa más que cualquier otra cosa en este libro.
Ayuda a que nazca un bebé
Mantén las manos limpias, al bebé abrigado y respirando, deja que el cuerpo haga su trabajo, y aprende las pocas cosas que vas a tener que hacer tú mismo porque no llega ayuda a tiempo.